domingo, 26 de septiembre de 2010

escóndete. destápate.


Entonces están aquellos que esconden sus secretos de por vida, aquellos que les duele sincerarse y crean subterfugios para tapar sus confesiones.

El amor es claro, es evidente y cuando intentamos ocultarlo, se rebela y sale hasta por los poros de nuestra piel, no importa que; y así, enterándose aquellos de quienes temiamos una opinión contraria a nuestros sentimientos.

Mi intuición me dice que debo decirle, que no hay mejor manera de vivir que transparentándose uno mismo y viviendo como santos en túnicas blancas, libres de culpa.

Fuimos infieles, mentimos, fornicamos y que se hace ahora luego que el daño está hecho, la única respuesta que se me ocurre es tirar las cartas sobre la mesa, listos para perder porque sabemos que la mano de los demás es mejor, al menos esta vez.

Y luego vivir a partir de ahí, cambiar como personas para el mundo y caminar a partir de nuestra última huella y no borrarla como si nunca hubiesemos pisado allí.


Sonríeme.


La belleza de la sonrisa de quienes acompañan y forman parte de nuestro día ilumina la vida y reinvindican todas las peripecias, las bajas del juego de la afanada diversión.

Cuando una niña pequeña en la iglesia se da la vuelta y sonríe en tu dirección sin malicia alguna, cuando la señora mayor de edad que se sienta a tu lado en el autobús te sonríe buscando la calidez de la juventud, cuando el mayordomo más que por obligación, por el simple gusto de servir, te sonríe, en esos momentos el mundo deja de ser frío, se convierte en un lugar habitable y feliz. Quizás no con ponys, arcoiris, y unicornios como en los cuentos de hadas pero sí con los rayos de luz que destellan sobre los colores radiantes de una naturaleza viva, que aunque en decadencia, no se da por vencida porque es de esas sonrisas que se alimenta.

lunes, 16 de agosto de 2010

jueves, 8 de julio de 2010

Adiós;

Hay veces que no tiene explicación alguna, que lo que antes era, simplemente ya no es. Las personas se distancian a raíz de cambios que se producen en el interior. La metamorfosis natural de las almas que buscan una plenitud que sólo encuentran en una atmósfera que se encaje y se adecúe más a su silueta. Somos seres maleables que quedamos vulnerables ante las interrogantes de la vida cuando no encontramos las respuestas autóctonamente y tampoco la hallamos en otro. Una real inquietud despierta un frenesí y un perseguir constante. Es difícil de entender y asaz bizarro cuando las cosas abstractas nos piden complacencia. El amor, la paz, la paciencia e incluso lo prosaico y humano como la lujuria que permanece tabú entre nosotros, se hastían y desean movilidad, esa transportación de una locación a otra, de una persona a otra. Y es por esto que somos tan inconformes, porque encontramos y durante breves segundos disfrutamos de su esencia pero no, no es suficiente; necesitamos un surtido, una variedad y opciones que satisfagan nuestra sed eterna por tener y por obtener.

Los lazos que perduran no son aquellos creados por la humanidad ya que somos destructores y mezquinos. Los lazos eternos son espirituales, emergen cuando tu espíritu y el mío se descifran y se complementan. No somos capaces de ser genuinos a un cien por ciento y por ende, engañamos, incrustando nuestras espadas en la fragilidad de otros. Disfrutamos los momentos afables pero no somos los suficientemente hábiles como para mantener un récord intacto de anécdotas positivas debido a nuestra naturaleza hiriente. Vivimos en un mundo de depredadores y presas, sacamos nuestras garras y alegamos defensa personal.

Perdóname si me he dirigido hacia ti con palabras profanas o si me he jactado de mi condición humana para ser imperfecta y cometer errores que te afectan tanto a ti como a los que están a mi alrededor. Y así es como decimos adiós, como lentamente nos emancipamos, ya que nos hemos desgastado uno al otro hasta llegar a un desbalance descomunal e insoportable. Y es así también como la inercia que te mantenía junto a mí se rompe y allá voy buscando otra persona para partir de la ecuanimidad hasta que como la última vez, nos desgastemos mutuamente.

Durante el tiempo que compartimos hacemos planes y nos prometemos cosas que luego juramos; hablamos de un siempre que luego se vuelve irreal y que desde lejos nos befamos de él. En nuestra sepultura, cuando esté la lápida sobre nuestro cadáver, estaremos probablemente hasta en diferentes continentes, distanciados totalmente por el lugar y el tiempo. Pero quiero decirte que tú me habrías llevado hasta ahí; que tú has impactado mi vida y produjiste un cambio en mí que al fin y al cabo, me llevó hacia otro lugar, otra persona y consecuentemente, me ha traído aquí como las olas del mar a pesar del naufragio. Es un proceso continuo de la vida, el de vincularnos y desvincularnos de cosas minúsculas o cosas mayores e importantes. Nunca creas que me has alejado, simplemente hemos cambiado.

Tú para mí fuiste importante y te doy las gracias.

P.D.: Quizás ahora te resulte esotérico y un tanto abstruso lo que te digo pero luego lo entenderás.

miércoles, 30 de junio de 2010

Tenemos a un ganador; tenemos a un soñador.


Un día, un señor ya mayor de edad, decidió mientras tomaba su café matutino que iba a escalar la Torre Eiffel. Sí, así como lo oyen, la estructura de hierro de más de trescientos pies iba a sostener al anciano que en ese momento buscaba con ansias dar un giro a su vida. Desistía de la idea de tomar las escaleras o los elevadores; quería probar la fuerza remanente de sus huesos, de sus manos, de sus pies que anteriormente le habían servido de mucho. “Si no aguanto, pues me muero, no tengo nada que perder”, pensó el personaje de nuestra historia. “‘La vida’ dirían muchos, pero de eso me queda poco, lo que iba a pasar ya pasó, sólo permanece mi existencia y esta silla de madera vieja”, agregó al cabo de algunos segundos.

Nuestro King Kong (en espíritu solamente porque el físico no tiene semejanza alguna) parisino se dirigió al baño donde abre el botiquín de sus medicamentos, toma agua de la pluma, y una por una va tragando la vitamina E, la vitamina C, la vitamina B5, la píldora energética, el jarabe para la garganta, la pastilla de la presión, y dos otras que el doctor le recetó y de las cuales no conoce uso. Sintió que necesitaba una empujadita extra, sólo si acaso en el camino se retractaba; salió de la casa y caminó hacia la bodega de la esquina. Monsieur Levon sonrió y saludo con cortesía al tan respetado zapatero del pueblo. Sorpresa aquella que se llevó cuando nuestro camarada le dice que quiere un Red Bull. Monsieur Levon trató de convencerlo para que no consumiera una bebida tan dañina por toda la taurina que contiene, pero el viejito cascarrabias le respondió en tono elevado: “Pero tú la vendes, trátame como a un cliente normal que estoy muy grande como para niñeras”. Luego de unas que otras palabras, recibe la lata de Red Bull y sin pensarlo dos veces ya los gases se revoloteaban en su estómago.

De vuelta en casa, merodeaba y pensaba en otras cosas que necesitaría y de repente se acordó de las desgastadas botas de combate que utilizaba en la milicia cuando joven. En el clóset, en algún lado debían de estar; buscó y buscó hasta que los nervios de su espalda empezaron a molestarle. Su espina dorsal necesitaba desde hace años un ajuste terapéutico pero el señor se negaba rotundamente a ponerse en manos de un completo extraño. Se quejó por algunos minutos, fastidiado por no encontrar sus “chaussures”, hasta que dio con ellos detrás de una caja que ahora estaba toda mohosa donde él, en algún momento de su vida, guardó las cartas y obsequios memorables de personas allegadas. Metió la mano en ella por pura curiosidad y sacó su diario de cuarto de primaria en L’ école aux Rivière. Empezó a leer un extracto que estaba fechado en Junio 5 de 1936 (tiempo para el cual el tirano de Hitler todavía no había puesto sus devoradoras garras sobre Francia) y se reía sin cesar, lágrimas involuntarias corrían por su cara, luego carcajadas, luego la falta de respiración y todo porque ese día había confesado su eterno amor por su profesora de literatura, Madame Menars, y comparaba su voluptuoso cuerpo con “la más magnífica obra de El Greco durante el renacimiento veneciano”. Luego de recuperarse de ese tan inusual episodio, miró la hora en el reloj de pared que le decía que era tiempo para llevar a cabo su plan maestro.

Emprendió su aventura con todo lo necesario a mano: cuerda, un arnés, guantes, y lo demás te lo dejo a la imaginación. Tenía un sudor incesante, no se sabe si por los nervios o era solamente la edad, pero pudo fácilmente haber creado un charquito para al menos tres patitos. Resignarse a lo que le había tomado mucho coraje de su parte le resultaba insólito, no, no era una opción. Mientras que la dubitación tomaba la mitad de su pensamiento, la otra mitad se concentraba en todo lo que nunca se había atrevido a hacer. Nunca tuvo una idea descabellada, se pasó la vida pasándola, seguía los parámetros sociales debidos, era un buen muchacho que en la adolescencia repartía periódicos y luego le pareció que lo más correcto era ser un militar ¿No era aquello lo que hacían todos en ese tiempo? Estaba ya harto de la razón, así que paró de maquinar y procesar todo y querer controlar lo incontrolable. Lo que en la mañana era descabellado, en estos momentos le resultaba totalmente natural y orgánico.

Llegó al centro del país, bajo el cielo iluminado en lo que parecía un color turquesa y vio el símbolo del amor universal, esa torre que se paraba como una gigante frente a nuestro héroe. Caviló que debía felicitar, aunque sea en la tumba al Monsieur Gustave, a aquel que ideó algo tan hermoso, y tan a tono con el ecosistema que formaba el paisaje. Se sujetó al costado de la estructura que resultaba ser más fría de lo que tenía previsto cuando sintió que alguien tocaba su hombro. Al darse vuelta se encaró a nada más y nada menos que un guardia municipal que lo inspeccionaba minuciosamente con su mirada, buscando cualquier signo de anomalía en lo que parecía ser un señor normal de la tercera edad. El sueño de nuestro héroe se vio frustrado cuando el guardia le pidió que lo acompañara a un cuarto para revisar su macuto. Al humilde zapatero no le quedó de otra que obedecer las órdenes de su compatriota que sólo velaba por la seguridad nacional; y esto le produjo simpatía hacia el sujeto que al fin y al cabo, al igual que él, por mas insubordinado que fue por un par de horas, se tenía que someter al sistema. De ésta historia no me preguntes más porque no sé que fue de él, pero mitos y leyendas dicen que volvió a casa una persona discrepante a lo que una vez fue. A este personaje supuestamente lo invadió la altanería porque “se atrevió”.

domingo, 4 de abril de 2010

better together - jack johnson


There's no combination of words
I could put on the back of a postcard
No song that I could sing
But I can try for your heart,
our dreams, and they are made out of real things
like a shoebox of photographs
with sepia-toned loving
Love is the answer
at least for most of the questions in my heart, like
Why are we here? And where do we go?
And how come it's so hard?
It's not always easy and
sometimes life can be deceiving
I'll tell you one thing, it's always better when we're together

Mmmm, It's always better when we're together
Yeah we'll look at the stars and we're together
Well, it's always better when we're together
Yeah it's always better when we're together

And all of these moments
just might find their way into my dreams tonight,
But I know that they’ll be gone
when the morning light sings
and brings new things
for tomorrow night you see
that they’ll be gone too,
too many things I have to do
But if all of these dreams might find their way
into my day to day scene
I'd be under the impression
i was somewhere in between
With only two,
Just me and you,
Not so many things we got to do
or places we got to be
We'll sit beneath the mango tree, now,

Yeah It's always better when we're together
Mmmm, we're somewhere in between together
Well, it's always better when we're together
Yeah, it's always better when we're together

[MmmMmmmmMmm, Mmm MMmmM]

I believe in memories
they look so, so pretty when I sleep
Hey now, and when I wake up,
you look so pretty sleeping next to me
But there is not enough time,
There is no, no song I could sing
and there is no combination of words I could say
but I will still tell you one thing
We're Better together


magical lyrics (: (:

martes, 16 de febrero de 2010

I wrote it on Valentine's Day.


The phone is not going to ring, there is no call coming in for you.
Accept it, it may be Valentine’s Day but you’re not special enough for the person you thought you “connect” with or have“chemistry” with even bother to take his or her time and dial your number. We create these illusions in our minds, it’s a fictional state of the human being where for a second we believe everything is perfect and we create a Utopia because that’s what we see on TV, or we hear on the radio, couples kissing and children running in the park while their parents are playing Frisbee with the golden retriever. And we lie to ourselves a little more, and they continue to do it everyday, every morning before going to school or work and we tell ourselves repeatedly: “This year is going to be different; I’m going to find someone that loves me not like that last jerk who didn’t call me back”. Hey, I don’t blame you; it’s human nature and instinctive in us to set high standards on what are supposed to be beautiful dates, especially this one. We have to admit that in a world with billions of people not everyone can be happy and you might just be in the bunch of the “loners”, pilled up together in their little cages and the worst part is, they believe they are the only ones depressed or that feel “this way”. If you’re one of those, don’t worry. Life plays its cards randomly and orders might be flipped when you least expect it.
Embrace it, that’s life. There’s always a choice, a “yes” and a “no”, a “cold” or “hot”, and that’s the variety of life. I learned to see the beauty of the poles that exist all around the earth. While someone may be mourning for her recent loss another person may be getting her engagement ring, full of adrenaline and excitement for a new beginning.
So, what do I mean by this? Not because you best friend got stuffed animals in the mail and flowers at school means the same is happening to you. There’s not a fairy tale ending for everyone, people die everyday without knowing God, which I personally believe is one of the biggest disgrace; they die without a penny in their pockets or any wife or children that would pray for their soul and if they do have children, they hated him/her so much they desired that to have happened long time ago.
Valentine’s Day is a day to celebrate anyhow, celebrate your with someone (even if you’re conscious its temporary), celebrate if you only have your family by your side and even celebrate if you’re alone because at least you are not wrongly accompanied.